Impuestos de No Residentes en España

Desde el 2008, quedan dos únicos impuestos para no residentes:
la renta de no residentes y el municipal (IBI).

Es decir: Si usted tiene la condición de no residente en España y es propietario de algún inmueble urbano situado en este país, estará sometido al Impuesto sobre la Renta de no Residentes y a un tributo de carácter local, el Impuesto sobre Bienes Inmuebles.

Artículos:
El impuesto sobre la renta de no residentes

Preguntas:

¿Es obligatorio nombrar un representante?
¿Es obligatorio el número de identificación fiscal (NIF) para presentar la declaración?
¿Si vendo un inmueble de mi propiedad y soy no residente, que impuestos tengo que pagar en las ganancias?
¿Qué ocurre si el 3% retenido en el modelo 211 es superior a la ganancia, o hay perdidas despues de vender el inmueble?
¿Cómo funciona el impuesto sobre bienes inmuebles (IBI)?

 

El impuesto sobre la renta de no residentes

Cuando un inmueble ya sea propiedad de un sólo individuo, de un matrimonio o de varias personas, cada una de ellas es un contribuyente independiente, por lo que deberán presentar declaraciones separadas. Es decir tantas declaraciones como personas individuales sean propietarias y como propiedades existan.

Dependiendo del destino del inmueble, las rentas sometidas a gravamen son de dos tipos: de uso propio y de inmuebles arrendados.

  • Rentas imputadas de bienes inmuebles urbanos de uso propio (es decir, si no se ha alquilado durante todo el año anterior)

    Será la cantidad resultante de aplicar al valor catastral del inmueble, que figura en el recibo del Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI), en general, el 2%.

    En caso de inmuebles con valores catastrales revisados o modificados a partir del 1 de enero de 1994, el 1,1%.

    Este rendimiento se entiende devengado una vez al año, el día 31 de diciembre.

    Se declarará la parte proporcional de dicho importe si no se ha sido propietario del inmueble durante todo el año o si durante algún período de tiempo ha estado arrendado.

    Modelo de declaración: 210, utilizando el apartado general 210-A y consignando como tipo de renta el 02.

    El plazo de declaración: Durante todo el año natural siguiente a la fecha de devengo.

    Lugar de presentación: ante la Delegación de la Agencia Estatal de Administración Tributaria o Administraciones dependientes de la misma correspondientes al lugar donde esté situado el inmueble. Si el resultado de la declaración es pagar se presentará en una entidad bancaria española, pudiendose domiciliar en la cuenta bancaria del titular el pago del impuesto si se presenta el modelo por internet

    Tipo impositivo por las rentas obtenidas: 24%.

  • Rendimientos de inmuebles arrendados

    El rendimiento a declarar será el importe íntegro que se recibe del arrendatario, sin deducir ningún gasto.

    Este rendimiento se entiende devengado cuando resulte exigible por el arrendador o en la fecha de cobro si es anterior. Se tributa de forma separada por cada devengo de renta y, por tanto, se efectuarán tantas declaraciones como devengos de rentas se produzcan.

    No obstante, podrán efectuarse declaraciones de carácter colectivo en las que se pueden incluir varios devengos de rendimientos de un mismo contribuyente o de varios contribuyentes, producidos en un trimestre natural. En el caso de que la declaración colectiva contenga rendimientos de distintos contribuyentes, el presentador debe ser un representante común, un mismo responsable solidario de las deudas tributarias (pagador, depositario o gestor) de todos ellos o un mismo retenedor (en el supuesto de arrendamiento de locales a empresarios o profesionales).

    Modelo de declaración: En concordancia con lo anterior, se admiten dos posibilidades:

    Modelo 210, Declaración ordinaria, utilizando el apartado general 210A y consignando como tipo de renta el 01.

    Modelo 215. Declaración colectiva. También se consignará como tipo de renta el 01.

    Plazo de declaración: si la declaración es ordinaria (modelo 210) el plazo será de un mes a partir de la fecha de devengo de la renta. Si son declaraciones colectivas (modelo 215), referidas a un trimestre, dentro de los veinte primeros días naturales de los meses de abril, julio, octubre o enero, según correspondan al primer, segundo, tercer o cuarto trimestre natural, respectivamente.

    Lugar de presentación: ante la Delegación de la Agencia Estatal de Administración Tributaria o Administraciones dependientes de la misma correspondientes al lugar en que esté situado el inmueble. Si el resultado de la declaracion es a pagar se presentará al pago en una entidad bancaria española, pudiendose domiciliar en la cuenta bancaria del titular el pago del impuesto, si la presentación del modelo se hace por internet (recomendado)

    Tipo impositivo: 24%.

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¿Es obligatorio nombrar un representante?

No existe obligación de nombrar representante ante la Administración Tributaria. No obstante, puede designarse voluntariamente si así se desea y comunicar el nombramiento a la Delegación o Administración de la Agencia Tributaria correspondiente al lugar de situación del inmueble. Excepto: en los casos de residentes en países o territorios con los que no exista un efectivo intercambio de información tributaria (paraisos fiscales, incluido Andorra). En estos casos si es obligatorio nombrar un representante. Ver lista de paraisos fiscales.

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¿Es obligatorio el número de identificación fiscal (NIF) para presentar la declaración?

En España cada persona tiene asignado un número de identificación fiscal que debe consignar en las declaraciones de impuestos y en las comunicaciones que dirija a la Administración Tributaria.

En general, tratándose de personas de nacionalidad española, el NIF es el número de su Documento Nacional de Identidad (DNI) y, tratándose de personas de nacionalidad extranjera, el NIF es el Número personal de Identificación de Extranjero (NIE). La tramitación de estas identificaciones se realiza ante la Dirección General de la Policía.

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¿Si vendo un inmueble de mi propiedad y soy no residente, que impuestos tengo que pagar en las ganancias?

Ganancias derivadas de la venta de inmuebles: Constituye una renta sometida a gravamen la obtención de una ganancia patrimonial como consecuencia de la venta de un inmueble. Esta renta se entiende devengada cuando se produce la alteración patrimonial.

Con carácter general, la ganancia se determinará por diferencia entre los valores de transmisión y de adquisición.

El valor de adquisición estará formado por el importe real por el que se adquirió el inmueble objeto de transmisión, al que se sumarán el importe de los gastos y tributos inherentes a la adquisición, excluidos los intereses, que se hubiesen satisfecho por el ahora transmitente. En función del año de adquisición, este valor se corregirá mediante la aplicación de unos coeficientes de actualización que se establecen, de forma anual, en la Ley de Presupuestos Generales del Estado.

Si el inmueble que ahora se transmite hubiese estado arrendado, el valor así determinado deberá minorarse en el importe de las amortizaciones correspondientes al período de arrendamiento. Estas amortizaciones también se actualizan atendiendo al año al que correspondan.

El valor de transmisión será el importe real por el que la enajenación se haya efectuado, minorado en el importe de los gastos y tributos inherentes a la transmisión que hayan sido por cuenta del vendedor.

Pues bien, la diferencia entre el valor de transmisión y el valor de adquisición así determinados será la ganancia que se someta a tributación.

No obstante, si el inmueble que ahora se transmite por una persona física que lo adquirió con anterioridad al 31 de diciembre de 1994, la ganancia previamente hallada puede ser reducida al resultar aplicable un régimen transitorio.

Si el transmitente ha adquirido el inmueble en dos fechas distintas o el inmueble ha sido objeto de mejora, habrá que efectuar los cálculos como si se tratara de dos ganancias.

Retención a cuenta: La persona que adquiere el inmueble, sea o no residente, está obligada a retener e ingresar en el Tesoro Público el 3% de la contraprestación acordada. Esta retención tiene para el vendedor el carácter de pago a cuenta del impuesto que corresponda por la ganancia derivada de la transmisión. Por tanto, el adquirente entregará al vendedor no residente un ejemplar del modelo 211 (con el que se ha ingresado la retención), a fin de que este último pueda deducir la retención de la cuota a ingresar resultante de la declaración de la ganancia. Si la cantidad retenida es superior a la cuota a ingresar, se podrá obtener la devolución del exceso.

En el caso de que la retención no se ingrese, el inmueble quedará afecto al pago del importe que resulte menor entre la retención y el impuesto correspondiente.

Pago del impuesto sobre ganancias patrimoniales:

Modelo: Modelo 212. Cuando el inmueble objeto de transmisión sea de titularidad compartida por un matrimonio en el que ambos cónyuges sean no residentes, excepcionalmente se podrá realizar una única declaración.

Plazo: tres meses contados a partir del término del plazo que tiene la persona que adquirió el inmueble para ingresar la retención (este plazo es, a su vez, de un mes desde la fecha de la venta).

Lugar: ante la Delegación o Administración de la Agencia Tributaria correspondiente al lugar donde esté situado el inmueble. Si es pagar se presentará en una entidad bancaria española, pudiendose domiciliar en la cuenta bancaria del titular el pago del impuesto si se presenta el modelo por internet.

Tipo impositivo: el 21%

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¿Qué ocurre si el 3% retenido en el modelo 211 es superior a la ganancia, o hay perdidas despues de vender el inmueble?

Hay que solicitar la devolución del exceso retenido:

En el caso de pérdidas patrimoniales o en el caso de que la retención practicada sea superior a la cuota que debería haberse ingresado, existe derecho a la devolución del exceso retenido. El procedimiento de devolución se inicia con la presentación del modelo de declaración 212 ante la Delegación o Administración indicada. La devolución se efectúa mediante transferencia bancaria a la cuenta que se indique en la declaración. El titular de la cuenta será el propio contribuyente no residente o su representante, si bien, cuando se trate del representante, deberá estar facultado expresamente en el documento acreditativo de la representación para recibir la devolución. En el caso de que no tenga cuenta abierta en España, podrá solicitar, mediante escrito dirigido al Delegado de la AEAT, la devolución mediante cheque. Se adjuntará siempre a la declaración (modelo 212) el ejemplar "para el transmitente no residente" del modelo 211 mediante el que se ingresó la retención.

La Administración puede practicar liquidación provisional dentro de los seis meses siguientes al término del plazo establecido para la presentación de la declaración. Cuando la declaración se presente fuera de plazo, los seis meses se computarán desde la fecha de su presentación. Si la liquidación provisional no se practica en el referido plazo, la Administración Tributaria procederá a devolver de oficio el exceso sobre la cuota autoliquidada, sin perjuicio de la práctica de ulteriores liquidaciones que pudieran resultar procedentes. Transcurridos los seis meses citados sin que se haya ordenado el pago de la devolución por causa no imputable al contribuyente, se añadirán a la cantidad pendiente de devolución los correspondientes intereses de demora.

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¿Cómo funciona el impuesto sobre bienes inmuebles (IBI)?

Se trata de un impuesto local, es decir, exigido por los Ayuntamientos, que deben pagar los propietarios de bienes inmuebles.

Todos los bienes inmuebles de cada municipio están incluidos en un censo y tienen asignado un valor (valor catastral). Partiendo del valor catastral y aplicando el tipo de gravamen que establece el Ayuntamiento, se obtiene el importe a pagar.

Anualmente, por cada inmueble incluido en el censo, se emite un recibo para efectuar el pago del Impuesto. Normalmente, los Ayuntamientos establecen la posibilidad de domiciliar el pago del recibo en una cuenta bancaria, con lo que se facilita que éste se efectúe dentro del plazo de pago fijado y se eviten los recargos.

El plazo para efectuar el pago varía en cada municipio, si bien normalmente es en torno a los meses de septiembre, octubre y noviembre de cada año.

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